Ubicado en la Alameda de Chabuca Granda, como todos los días se encuentra Don Raúl, un venerable y amable anciano que no le teme a las fotografías. Claro, si él dibuja, no tiene miedo a posar ante el lente de una cámara.
A sus 45 años, no se cansa de dibujar, y aunque muy cerca a él tiene a su competencia, sabe que lo suyo es el dibujo.
Don Raul, manos a la obra
Sues herramientas de trabajo
Observando a la modelo
Definiendo los posibles trazos
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